viernes, 3 de abril de 2015
Estaría mintiendo.
Por poder, podría decir muchas cosas.
Decir, por ejemplo, que ya no te quiero.
Que ya no recuerdo el brillo de tus ojos
o el sonido de tu risa.
Que no recuerdo todas esas fechas que
un día fueron importantes.
Que no te pienso ni te sueño.
Que no se me encoge el alma cuando
alguien pasa por mi lado con tu colonia.
Que no me invaden los recuerdos al pasar
por sitios que eran especiales para nosotros.
Que no se me llenan los ojos de lágrimas
mientras escribo estas líneas.
Que te he olvidado y ya no me dueles.
Podría decir estas y miles de cosas más,
pero estaría mintiendo.
lunes, 2 de marzo de 2015
FIN
Aún no se cómo, pero he sacado fuerzas.
Fuerzas para cortar esto de raíz.
Para poner distancia entre nosotros...
más bien entre tú y yo,
porque el nosotros ya no existe.
Creo que es lo mejor,
aunque me muera de ganas de hablarte,
de saber cómo te va,
es mejor así.
Me gustaría saber cuando cambió todo,
cuando dejaste de quererme,
y por qué...
pero supongo que ya nunca lo sabré.
Me muero al pensarte en otros brazos,
en otros labios que no sean los míos.
Me muero sólo al pensar
que ya no me quieres,
pero lo mejor era dejarte ir.
Prefiero no pensar en nada de eso,
prefiero quedarme con los buenos recuerdos.
Adiós.
miércoles, 13 de agosto de 2014
Eternos pero efímeros.
Somos como esa canción que uno nunca se cansa de escuchar; como esa película que, por mucho tiempo que pase, seguirá siendo tu favorita; como un ave fénix, que vuelve a resurgir de sus cenizas; como una mirada que se clava; como un primer beso que no se olvida...
Somos como una montaña rusa; como una estrella fugaz; como el humo de un cigarro; como el arcoiris tras la lluvia...
Somos eternos pero, a la vez, tan efímeros...que asusta.
domingo, 27 de abril de 2014
Abismo.
Sin saber por qué.
Sin querer.
La distancia se hace más grande,
se asemeja a un abismo.
Las miradas y palabras
ahora no son más que humo,
humo que se pierde mientras fumo.
"No lo pienses" me digo,
pero vuelvo a caer
y otra vez echo de menos.
¿Para qué? pienso para mi.
Hay cosas que, por desgracia,
están destinadas a no ser.
Y yo soy, solo una imbécil,
perdiendo su mente en recuerdos.
Esos que sacan sonrisas, si,
pero también hacen brotar lágrimas.
Ahora toca resignarse,
guardar esos momentos en mi mente
y esperar que no se borren.
viernes, 17 de enero de 2014
CHANGES
Estamos acostumbrados a nuestras vidas, en la cual llevan la misma gente y los mismos planes (o parecidos) varios años y, poco a poco, sin que nos demos cuenta las cosas van cambiando.
De repente un día nos damos cuenta de que todo ha cambiado e intentamos averiguar en que momento pasó.
Por más que lo piensas no consigues dar con el momento exacto en el que cambió todo.
Empiezas a recordar risas, momentos, abrazos... y desearías volver a esos días en los que todo era normal, lo echas de menos, pero, como dicen "TODO PASA POR ALGUNA RAZÓN".
Repites esa frase en tu cabeza hasta que, por fin, entiendes que si ha pasado es porque tenía que pasar y dejas de darle más vueltas.
Poco a poco empiezas a valorar las nuevas cosas de tu vida, los pequeños momentos y detalles a los cuales antes no les prestabas toda la atención que se merecían.
Cuando te quieres dar cuenta tienes una gran sonrisa en la cara, estás feliz y eso, es lo más importante.
Valoras a las nuevas personas que han aparecido en tu vida, valoras los momentos que compartís y, sobre todo, valoras que consiguen sacarte mil sonrisas.
Y si, claro que sigues echando de menos esos momentos y al recordarlos esbozas una sonrisa y te alegras de haber podido compartirlos con esas personas, pero eres consciente de que todo ha cambiado.
La vida da muchas vueltas y nunca sabes cuando algo va a terminar así que disfrutad el día a día al máximo, disfrutad con las cosas que os gustan e intentad evitar los malos rollos y, si por cualquier motivo tenéis algún problema, tened siempre en mente una frase positiva, allá va la mía:
SI SE ACERCAN TIEMPOS DE TORMENTA Y VIENEN NUBES NEGRAS NO TE HUNDAS ¡APRENDE A BAILAR BAJO LA LLUVIA!
De repente un día nos damos cuenta de que todo ha cambiado e intentamos averiguar en que momento pasó.
Por más que lo piensas no consigues dar con el momento exacto en el que cambió todo.
Empiezas a recordar risas, momentos, abrazos... y desearías volver a esos días en los que todo era normal, lo echas de menos, pero, como dicen "TODO PASA POR ALGUNA RAZÓN".
Repites esa frase en tu cabeza hasta que, por fin, entiendes que si ha pasado es porque tenía que pasar y dejas de darle más vueltas.
Poco a poco empiezas a valorar las nuevas cosas de tu vida, los pequeños momentos y detalles a los cuales antes no les prestabas toda la atención que se merecían.
Cuando te quieres dar cuenta tienes una gran sonrisa en la cara, estás feliz y eso, es lo más importante.
Valoras a las nuevas personas que han aparecido en tu vida, valoras los momentos que compartís y, sobre todo, valoras que consiguen sacarte mil sonrisas.
Y si, claro que sigues echando de menos esos momentos y al recordarlos esbozas una sonrisa y te alegras de haber podido compartirlos con esas personas, pero eres consciente de que todo ha cambiado.
La vida da muchas vueltas y nunca sabes cuando algo va a terminar así que disfrutad el día a día al máximo, disfrutad con las cosas que os gustan e intentad evitar los malos rollos y, si por cualquier motivo tenéis algún problema, tened siempre en mente una frase positiva, allá va la mía:
SI SE ACERCAN TIEMPOS DE TORMENTA Y VIENEN NUBES NEGRAS NO TE HUNDAS ¡APRENDE A BAILAR BAJO LA LLUVIA!
viernes, 19 de julio de 2013
Capítulo 1
Se despertó, miró por la ventana y vio como el brillante sol entraba por la ventana.
Como un día cualquiera se lavó la cara, fue a desayunar y se arregló para empezar un nuevo día.
Alejandra es una chica de 20 años, de pelo negro y ojos verdes que estudia 'Imagen y sonido'.
Se ha mudado hace poco a Madrid porque a su padre le ofrecieron un puesto de trabajo, por lo que no conoce bien la ciudad ni tiene muchos amigos; más bien podría decirse que no tiene amigos en la gran ciudad, solo compañeros de clase.
Alejandra está terminando de arreglarse cuando su padre la llama para que desayune con él, a lo que ella contesta gritando:
- ¡Dame 2 minutos papá, enseguida salgo!
Dio los últimos retoques a su maquillaje, se puso una cazadora vaquera y salió de su habitación sonriente a desayunar con su padre.
- Buenos días papá.
- Hola hija, siéntate, tengo que hablar contigo.- Dijo su padre con voz preocupada.
- ¿Qué pasa papá? Me estás preocupando.- Alejandra no tenía ni la menor idea de que querría decirle su padre y por su mente pasaban miles de ideas.
- Verás hija, he conocido a alguien en el trabajo; se llama Lucía y hoy tenemos una cita, quería que lo supieras.
Los padres de Alejandra se habían divorciado hace un año y ella todavía no lo había superado, por lo que su reacción no fue nada positiva.
- ¿En serio papá? ¿Ya te has olvidado de mamá? No puedo creer que seas tan insensible. Te odio. - Dijo esto y salió de casa dando un portazo.
Ese 'Te odio' se quedó retumbando en la cabeza de Pedro, el cual había intentado ser sincero con su hija para evitar problemas y había conseguido justo lo contrario.
Bajó las escaleras corriendo y salió del portal llorando. Andaba hacia ninguna parte, con la mirada perdida, mil pensamientos en la cabeza y la música a tope en su cascos.
Suena 'Just give me a reason' de Pink cuando llega a Gran Vía y empieza a perderse entre la gente. Ha decidido no ir hoy a clase, no tiene la cabeza como para concentrarse y necesita estar sola para pensar en todo lo que ha pasado en este último año; la ruptura de sus padres, el mudarse a otra ciudad, perder a sus amigos...
Está tan sumergida en sus pensamientos que se choca contra alguien en mitad de la calle, tirando todo lo que llevaba en la mano. Cuando Alejandra levanta la vista para ver con quien se ha chocado se encuentra con uno de sus compañeros de clase. Ambos se reconocen y sonríen:
- Lo siento Dani, no te había visto. Te ayudaré a recoger este desastre.
- Tranquila, no te molestes.- Dani la sonríe y se agacha para recoger todas su cosas- ¿Estás bien Alex? No tienes buena cara.
- Si, no te preocupes, solo que no he dormido bien esta noche.- Decide decirle, ya que no tiene la suficiente confianza para contarle la discusión con su padre. - Oye Dani, una cosa, te agradecería que no me llamaras Alex, no me gusta demasiado.
- Oh, claro, lo siento, no quería incomodarte.- Esboza una sonrisa en señal de perdón y ella se la devuelve.- ¿Te llevo a clase? Vas a llegar tarde.
Alejandra no sabe como reaccionar, tenía pensado no ir a clase, pero si le dice que no él preguntará el motivo y no quiere contarle lo que ha pasado. Se queda callada unos segundos y termina diciendo 'Me harías un gran favor.'
Dani la mira y se da cuenta de que ir a clase es lo último que Alejandra quiere en esos momentos, sabe que algo le pasa pero no quiere preguntarla porque entiende que ella no quiera contárselo, así que, se le ocurre una idea:
-¿Y si no vamos hoy a clase? Conozco un sitio donde ponen unos cafés y unos donuts increíbles ¿Has desayunado?
Ella siente un gran alivio al escuchar la propuesta de su compañero. Por un momento se siente feliz y lo deja ver a través de una pequeña sonrisa - Me parece perfecto, ¿ese sitio del que hablas está muy lejos?- dice mientras le mira.
Mientras tanto, Pedro, el padre de Alejandra, está llegando al trabajo. Aparca el coche y al bajar se encuentra con Lucía, la mujer de la que le había hablado a su hija. Ella le saluda sonriente, como todos los días, pero hoy no recibe la respuesta habitual, hoy no; Pedro sigue pensando en ese 'Te odio' que su hija dijo antes de salir de casa, no puede sacárselo de la cabeza. Contesta con un simple 'Hola' sin sonreír, sin mostrar la más mínima ilusión por verla. Pasa de largo y va hacia su despacho. Al llegar se sienta y una lágrima cae por su cara. 'Si Alex supiera todo lo que pasó entre su madre y yo sería más comprensible' piensa, pero no quiere contarle nada para que sea feliz, aun quedando él como el malo; la felicidad de su hija está por encima de la suya propia.
lunes, 10 de junio de 2013
Tú puedes.
Sé tu mismo. No dejes que lo que la gente diga de ti te afecte. No te dejes dañar, sé fuerte.Nadie sabe tan bien como tú lo especial que eres así que nunca, repito, nunca te infravalores.Sal a la calle con una sonrisa que diga ¡Estoy aquí y nadie va a hacerme caer!
Porque si quieres, puedes; puedes ser feliz y conseguir todo lo que te propongas, solo tienes que creer en ti y esforzarte por ello, ya que todo esfuerzo tiene su recompensa.No todo va a salirnos bien en la vida, eso está claro, pero los malos momentos harán que disfrutes mucho más los buenos, que veas cada segundo como algo especial.
Porque si quieres, puedes; puedes ser feliz y conseguir todo lo que te propongas, solo tienes que creer en ti y esforzarte por ello, ya que todo esfuerzo tiene su recompensa.No todo va a salirnos bien en la vida, eso está claro, pero los malos momentos harán que disfrutes mucho más los buenos, que veas cada segundo como algo especial.
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