Aún no se cómo, pero he sacado fuerzas.
Fuerzas para cortar esto de raíz.
Para poner distancia entre nosotros...
más bien entre tú y yo,
porque el nosotros ya no existe.
Creo que es lo mejor,
aunque me muera de ganas de hablarte,
de saber cómo te va,
es mejor así.
Me gustaría saber cuando cambió todo,
cuando dejaste de quererme,
y por qué...
pero supongo que ya nunca lo sabré.
Me muero al pensarte en otros brazos,
en otros labios que no sean los míos.
Me muero sólo al pensar
que ya no me quieres,
pero lo mejor era dejarte ir.
Prefiero no pensar en nada de eso,
prefiero quedarme con los buenos recuerdos.
Adiós.
